lunes, 22 de diciembre de 2008

¿Dónde queda el rencor?

A pocos días de acabar esta terrible Guerra, a pocas horas de destrozar mi alma, a escasos segundos de morir, aun permanezco en Pie, observando una gran destrucción a mi alrededor. Hipocresías y mentiras que me amenazan con lanzas en lo alto, disparos de Odio rozan mis ropas pero no logran hacerme daño. Compañeros de Guerra que te apoyan y ríen cuando te observan, pero al menor descuido sacan un cuchillo y lo incrustan en mi espalda. “Amigos” que nunca morirán y se ocultaran tras tu sonrisa y REIRAN cuando llora, “amigos” que no sirven de nada, amigos de olvido. Aun permanezco en pie. Ironías y risas falsas me empujan hasta caer. Tan solo veo un hilo de verdad que cual sangre derramada en guerra desaparece con la arena. Trato de ponerme en pie no quiero morir en aquella gran humillación. La injusticia parada frente a mi ríe desvergonzadamente y clava la ultima estocada. Todo va cayendo, todo oscurece, mi respiración se corta. Me duele mucho esta profunda herida, que aquella injusta espada clavo en mi tan PODRIDO corazón, destruyendo en mi todo sentimiento adquirido, y convirtiéndome en lo que soy, una persona de IRA, IMPULSOS y VENGANZAS un simple títere una simple NADA.

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