lunes, 13 de julio de 2009

¿Volveré a escribir?

Creo que perdí el don de escribir, de transmitir mis pensamientos en una hoja virtual, en publicar aventuras que solo yo entiendo y disfruto viendo a los demás tratar de descifrarlo. Quizás haya perdido esa mística característica que me impulsaba a seguir escribiendo, a enredar las palabras y sentir esa sensación que recorría mi cuerpo escarapelando el más mínimo vello, haciéndome vivir batallas que jamás enfrentaré, por cobardía o simplemente por no querer tratar.

Un par de semanas atrás sentí que la mitad de mi alma se iba volando en un avión, que despegaba sin verla volar y me sumía entre mis sábanas un poco triste y avergonzado, mientras fabricaba estímulos que me hagan sentir bien y olvidar la pérdida. De noche la culpa me golpeaba reclamando muchas cosas las cuales no entendía, mi sistema cambio la noche por el día y los días ya no eran claros, si tornaban un tanto oscuros y respiraba con la luna, muchos llamaron a eso depresión otros falta de algo, yo solo atinaba a decir que era un desorden un tanto neurológico y seguía vendiendo mi alma cada segundo después de pasaba la media noche.

Un día en que pensaba que todo estaba saliendo bien, que los momentos buenos volvían y que los pensamientos que por muchos años me obligaron a tener se habían borrado; que el destino me ofrecía un nuevo comienzo y alguien perdonaba mi soberbia dándome una nueva esperanza, ese día el alcohol se volvió a convertir en odio las reacciones fueron las mismas, los disgustos y las caras largas se volvieron nuevamente similares, las promesas fueron nuevamente rotas, mientras esperaba frente al televisor que una promesa más se terminé de romper y la ira se apoderé de mis acciones y vuelva a caer en la misma reacción de todos los martes o miércoles en la humillación y la satisfacción personal, y un silencio nuevamente rompía mis oídos.

Y un avión regresó cargado de humillación y un poco de hipocresía, es verdad me olvide aumentar las discusiones. La hipocresía se encontraba parada con un globo en la mano, como queriendo tapar el que intencionadamente causo una semana atrás, por rencores tontos. El no amor se paraba alejado unos 20 metros o quizás un poco más y la soberbia se burlaba torpemente de la vida sin saber que la vida pronto se burlará de él… los abrazos no tardaron, las preguntas arremolinaron y las sensaciones se mezclaron creando nuevas sensaciones que terminarían transformándose en sentimientos falsos o quizás sentimiento guardados no usualmente expresados e inversamente utilizados en palabras como amor y odio.


No sé si vuelva a recuperar ese don, sí, el don de expresarme, de escribir enredando mis ideas, de lograr confundir y solo saber de que hablo cuando intento plasmar una idea, de retomar la batalla y seguir luchando contra tantas cosas que solo viven en mi mente y volver a enfrentarme victoriosamente a las diversas aventuras que habitan en mí, a tantas cosas que no me atrevo y con mis palabras logro cumplir, a encontrar eso que me falta y sentirme bien por unos segundos un tanto cortos…

quizás y ya no vuelva a escribir como antes lo hacia, como hace meses lo hacia, queriendo responder muchas cosas, quizás no lo vuelva a hacer, .... quizás…

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